Parloteo,conversación intrascendente o animada:cháchara.
sábado, 30 de marzo de 2024
martes, 26 de marzo de 2024
ENSAYAR
"Ensayar significa renunciar o desviarse de la comunicación doctrinaria,explorar caminos inciertos e idiosincráticos sin propósitos de enseñanza,por ver hasta dónde se puede llegar."
El gong de A Love Supreme asustó a Rafael.En estado de somnolencia balbuceó algo,rió y volvió a acostarse.Yo me quedé mirándolo por un rato.Revolví con la bombilla la yerba lavada.Me pareció mentira que después de Yira Yira volveríamos a secar la yerba al sol.
Rafael dijo que no lo hemos perdido todo porque los días de La Comuna han dejado indicaciones para regresar a lo primitivo.Cuando él habla sobre lo primitivo se refiere a la percepción.Una vez le pregunté qué era la percepción y me dijo que no lo sabía.Ahí confirmé que usamos palabras sin saber su significado ni su procedencia. ¿Será una forma de disimular que no podemos saberlo todo? Si es así, ¿Por qué hay que disimular no saber? Conocer lo desconocido asusta porque enseguida aparece la cuestión de la muerte y no es un tema fácil de abordar.No lo es porque la muerte es algo que está fuera del radar lógico científico;no me refiero a la definición que da la medicina sobre ella,no.La muerte es algo que aparece desconocido y se vincula con lo sagrado.No solo la muerte se entretiene con lo sagrado,también la vida. Si alguien toma en sus manos y mira con atención la foto de la tapa de A Love Supreme podrá ver que Coltrane restablece la forma de mirarla.Es extraño que un hombre pueda percibir la muerte y al mismo tiempo preparar una obra maestra.En cierto modo,fue lo sagrado de la música lo que nos salvó de morir de depresión en la celda.Intentaré ser breve:
(El sistema de internet ha dejado de dar señal y el mundo ha quedado incomunicado.Uso el teléfono como grabador.Después de La Comuna lo que fue un supermercado chino se transformó en el único lugar de la zona que conserva de forma exclusiva servicio de internet.Cuando la memoria del teléfono se llena me acerco para subirla a la nube que por motivos aún desconocidos sigue vigente.El hombre que está a cargo luce una máscara azul y blanca que me impide saber si es o no el dueño del supermercado)
…grabadora…play…
Una tarde calurosa del mes de marzo de 2021,José Pablo,me invitó a una reunión de trabajo.Insistió con la reserva y con la imposibilidad de llevar invitados.Me dijo que la dirección del lugar del encuentro me la pasaría media hora antes por un mensaje de texto.Yo no estaba acostumbrada a mentirle a Rafael,pero esa vez no me había quedado opción.
José Pablo siempre fue un tipo bastante agradable.Mi primer día de trabajo me recibió y me presentó al resto del equipo.Uno de mis mayores deseos era trabajar en una disquería.El proceso de selección fue largo y riguroso.Gracias a mis conocimientos sobre música contemporánea pude quedarme en el sector los días feriados. El resto de la semana paseábamos por el local con José Pablo hablando y escuchando discos magistrales de la historia de la música.Fue en esos paseos que me contó sobre la revuelta.Al principio no le creí pero al asistir a la primer reunión comencé a darme cuenta de que el plan iba en serio.Durante esos meses se gestó lo que después se conoció como La Comuna.El proceso fue largo.Nadie en el país se esperaba semejante asalto a la vida cotidiana.Lo bueno es que gran parte de la población se entusiasmó con la revuelta y fue muy difícil para el ejército nacional repeler el ataque.Como suele ocurrir en esos casos,un buen número de soldados y oficiales se sumaron al ejército rebelde,pero ninguno ocupó cargos durante La Comuna.
Lo más curioso de esta experiencia fueron las condiciones de posibilidad generadas para extender el terreno de la imaginación.Uno de los lemas de La Comuna era “imaginando la revolución”.
Lo último que voy a decir sobre esto es que hemos vencido aunque el ejército nacional haya acabado con los líderes,los efectos en la imaginación de los ciudadanos son inconmensurables.Hemos imaginado otros mundos y una vez que esos mundos comienzan a realizarse,el porvenir es maravilloso.
Retomo.Decía que la muerte es quizás una de las pocas cosas que no pudimos explicar con la lógica aristotélica.Es un suceso inabarcable.El proceso en el que fuimos criados nos ha quitado la posibilidad de ejercer lo sagrado gracias a su institucionalización religiosa.Por ejemplo, a mi, a Amparo,le parece que la tapa de A Love Supreme es un hombre que está mirando a dios.Sus ojos visualizan otra cosa.
No quiero olvidarme de la percepción ni de la interpretación,pero Psalm comienza a calmar al resto del disco.Se va llendo vaya a saber a dónde,pero se va. Y desde acá puedo empezar a escribir que la pérdida de la percepción sobre lo sagrado es una de las peores tragedias. Por esos motivos fue que nos acercamos al grupo primigenio de La Comuna. Ellos nos conquistaron con ir hacia la recuperación de la belleza,retornar a lo bello.Fuimos hipócritas al pensar que podíamos diversificar los patrones de belleza y las consecuencias fueron grandes. La búsqueda de la belleza fue para nosotros el norte a seguir y así nos convertimos en una especie de guerrilla que apelaba a la tradición de lo bello: a la buena música,al buen cine,a la buena literatura,en definitiva,a un arte que nos acerque a la verdad. Y esa verdad que tanto se ha discutido durante los días de La Comuna,aún no pudo restablecerse.Lo caótico de todo fue la proliferación de verdades.Todas las verdades eran válidas.Imposible llegar a acuerdos mínimos ni pensar en responder una pregunta que circula intermitentemente aquí: ¿qué es el arte?
Yo respondería que el arte se puede percibir en A Love Supreme de John Coltrane. ¿Por qué? Porque en los 32´26´´ que dura el disco, Coltrane invita a caminar hacia lo supremo.Emprende con gran virtuosismo una experiencia espiritual que no se halla en cualquier disco. Casualmente o no, Coltrane fallece dos años después de su salida.Hay algo,debe haber algo previo a la muerte.Por eso,quizás,Coltrane grabó en un estado de genialidad supremo. ¿Se alcanza la sabiduría cuanto más cerca de la muerte se está?
No es un disco fácil, ¿Y por qué debía de serlo? A diferencia de otros trabajos, Coltrane no improvisa, intenta explicar que el caos de la vida puede calmarse parcialmente,con intermitencias aunque se imponga la exigencia de controlarlo.Será por eso que las respuestas del disco se encuentren en el Génesis. A Love Supreme es una composición profunda. Uno de los mejores que he escuchado hasta estos días.Sigo haciéndolo con frecuencia a pesar de los recurrentes cortes de luz y los problemas que generan el agua estancada. Las razzias policiales complican la posexistencia;eso no ha cambiado aunque Juan,el oficial que nos vigila de cerca,nos trae libros y discos.
Rafael sigue durmiendo,supongo que él piensa lo mismo que yo.Voy a pedirle que la próxima grabación conversemos los dos sobre lo bello,la percepción y la interpretación.Hay pistas en Once upon a time in America de Sergio Leone. ¿Quién puede negar que el arte en estado puro está condensado en muchas escenas? Podría enumerarlas, pero qué envidia a quienes la vean por primera vez.
Esta noche decidimos dormir en una casa del barrio de Palermo,de lo que quedó del viejo barrio porteño después de La Comuna.Elegimos una casa que contemplabamos los días previos.
Aún no llegó el fin,pero se percibe.
miércoles, 20 de marzo de 2024
Hace muy poco una amiga sugirió al comentarista que en estos duros tiempos que corren hay que refugiarse después de tanta lucha.A veces, ese arremeter parece sustraer la energía vital que nos queda. Pero con lo poco que le queda,logró escuchar la siguiente conversación:
Cuando terminé de ver Perfect Days, la última película de Wim Wenders, supe al instante que no recibiría ningún premio en la ceremonia de los Oscar 's. Amparo corrió al baño y sin querer me ofreció un largo tiempo para pensar las justificaciones de mis conjeturas.La época convierte cualquier comentario en algo verdadero, es decir, le da condición de verdad a falacias tales como la que asegura que la tierra es plana.
Desde el lugar donde estaba parado podía escuchar la voz de Amparo explicando por qué la banda sonora de Perfect Days era un homenaje a la buena música. Amparo tenía razón,como casi siempre,pero yo seguía hundido en mis pensamientos. Al principio establecí rápidamente que la película era una oda a la quietud, a la simpleza y por poco me meto en las ideas minimalistas.Salí rápido porque Amparo me empujó para que saliera de mi cabeza.
Caminamos hasta Callao y volvimos unas doce veces.Es el único modo en el que Amparo logra sentir hambre.Atontados por el clásico murmullo porteño nos metimos en una pizzería cuyas mesas flotantes estaban ocupadas. Antes de La Comuna siempre me pareció que Buenos Aires es una rara ciudad donde sus habitantes son capaces de comer gustosamente sentados frente a rebalsados tachos con basura.
Es necesaria la intervención del comentarista.El puerto de Buenos Aires,tan codiciado por las potencias extranjeras y tan entregado por las élites,ha decidido extenderse luego de los días de La Comuna.Se dice que fueron los intensos bombardeos del ejército nacional los que provocaron el derrumbe de las paredes que contenian el agua.Otras versiones aseguran que fue producto de las altas temperaturas de la tierra provocadas por las actividades humanas basadas en la producción de energías a base de restos fósiles.Lo cierto es que del viejo centro porteño solo han quedado cuatro manzanas,el resto es agua. Aunque los milicianos de La Comuna hayan sido derrotados,queda en el aire un cierto tufillo revolucionario. Pero eso excede los límites del comentarista.Regresemos:
Al perder de vista a Amparo mis pensamientos volvieron a crecer sobre los fundamentos de mis conjeturas.Lo primero que apareció en mi cabeza fue que La Academia no entregaría una estatuilla a una película que celebra la austeridad porque premiar ese mensaje tan directo podría provocar más rebeliones como las que ocurren en estos días en Buenos Aires.
El silbido inconfundible de Amparo hizo que levantara mis ojos y la ubicara debajo de la escalera,en la única mesa que quedaba vacía.Mientras el mozo nos contaba sobre el ataque del ejército sobre los milicianos,Amparo le robaba la propina del bolsillo sonriendo a una pareja de hermanitos que no dejaban de mirarla.Sin temor a ser descubierta,separó un poco para pagar la cuenta y el resto se lo dejó al mozo de propina.
Fuimos y volvimos otra decena de veces desde Callao hasta 9 de julio porque es la única manera de que no me caiga mal la comida. Amparo se paró y entró en la disquería que estaba enfrente nuestro y salió con una bolsa llena de discos.Sacó las contratapas y luego de un tiempo de silencio escribió en una hoja una dirección.Dejó sobre el suelo la bolsa y encendió un cigarrillo y los ruidos de las balas anunciaban otra noche sangrienta.Mientras escurría mis medias meditaba en el colectivo sobre la injusticia de ganar un premio prestigioso siempre y cuando el producto final,en este caso una película,tenga que tener un mensaje sobre lo bueno o lo malo que somos como humanidad.Cuando le pregunté a Amparo sobre los límites de la imaginación en el arte,con los ojos cerrados y con su cabeza apoyada sobre la ventanilla,me respondió que la esquizofrenia es un buen sitio para vivir sin limites.
jueves, 4 de enero de 2024
¿Qué hace un cuerpo cuando filosofa?
Advertencia socarrona: Usted está a punto de leer más de 140 caracteres. Si eso no supone un inconveniente, probablemente se tope con información que no conoce; tiempo atrás, ese inconveniente intelectual era muy bienvenido. Lo era porque eso implicaba ir hacia las profundidades de la información recibida y del pensamiento; generalmente, el trabajo era colectivo pero no por eso menos arduo. De aquí en más, todas las consecuencias que pueda haberle producido esta advertencia queda enteramente bajo su responsabilidad.
EL FILÓSOFO INSURRECTO
El 16 de diciembre murió en París Antonio Negri. Intelectual y militante político de los que se jugaba el pellejo, de los que ya quedan pocos. Curiosamente y aunque no lo parezca, un intelectual, también es materia, es cuerpo vivo. Por eso, ser militante no significa directamente ser intelectual ni viceversa. Que Negri haya fallecido deja un agujero, deja un vacío que quedará vacante. Lo curioso es que últimamente nos han enseñado a llenar los vacíos con múltiples frivolidades que salen en cada reunión, en cada mesa. Si se presta atención a otra cosa que no sean las pantallas ni las ofertas de las plataformas, se comprueba que ya no sabemos de qué hablar porque nos hemos igualado a las cosas.
Al inicio del libro Historia de un comunista se leé: “¿Papá, qué quiere decir morir?, me pregunta mi hija. La muerte no existe, le digo con una mentira. Cuando nos vamos, que nuestros miembros se enfríen es una ilusión; se convierten más bien en una centella y en un movimiento de ese deseo caótico, de aquella llama que nos ha generado. Morir no duele, no es real: lo que duele es fantasear sobre la muerte. No hay que tener miedo: cuando vivimos, la muerte no está…” Es una respuesta que requiere leerla más de una vez y así no se llega a comprender la belleza y la profundidad que contiene; ahora que está de moda nombrar filósofos a personas que hacen videos de un minuto sobre algo relacionado con la filosofía o a quienes escriben best sellers, es una buena oportunidad para distinguir entre una cosa y otra.
Actualmente se desestima a quienes usan las palabras para producir discursos y, sobre todo, para combatir a las palabras huecas que salen de las usinas de pensamiento de la industria cultural 2.0. Industria que entrega permanentemente vidas prestadas que nunca van ser propiedad de quienes reciben esos préstamos hipnotizados por los cantos de sirenas.
Negri elaboró a lo largo de sus libros y de su militancia, incluido el exilio y la cárcel, un discurso de acción, no de quietud, no de silencio. Ese tipo de discurso es hablado con el cuerpo, uno que se ve en los mutilados, en los excluidos. Curioso es nombrar a los excluidos y no pensar en su propia voluntad que gustosamente los conduce por el camino de la miseria. Los más orgullosos están nadando en un mar de verdades que incluye creer que la tierra es plana y que a cuanta mayor libertad más y mejor vida. Negri dice: “La libertad no crea la igualdad: es la igualdad la que crea la libertad.”
¿Saben a dónde está la verdad? No lo sé, pero puede detectarse yendo a barrios carentes de todo y otros carentes de conocimientos pero imaginando vidas que nunca serán suyas porque los más cercano que pueden estar de esas vidas soñadas es en la cocina o en la garita de la seguridad privada.
Negri leyó, debatió, amó, luchó toda su larga vida. Una que lo llevó a pensar en la posibilidad de un comunismo que sea capaz de rechazar el trabajo que nada le deja a sus productores, característica que se verifica en este tiempo como impropia. Asistimos a un momento histórico en donde trabajadores sin calificación gozan de la represión que cae sobre otros pocos que deciden cortar cadenas y salir a luchar por sus vidas. Da pavor. Es mentira que el trabajo tal como lo conocemos dignifica, copiosas bibliotecas lo demuestran. Sólo hay que animarse a hacer una sola cosa a la vez.
Nos gobierna una derecha vulgar, tosca, analfabeta, bruta e incapaz de comprender las corrientes políticas, sociales y económicas que dieron cuerpo a nuestro país. Esto es producto de la incapacidad de las fuerzas políticas partidarias progresistas o peronistas de llevar adelante un programa radicalizado. Pero al mirar hacia atrás se comprende que no hubo ni va a haber programa, ni mucho menos radicalidad porque el progresismo en Argentina no lo es, no lo soporta. Prefiere sentarse en la mesa de la UIA o de la SRA y sacarse fotos como perritos falderos; ningún poder popular se construye de arriba hacia abajo incluso cuando las bases progresistas canten por la liberación mientras le entregan contratos a los dueños de todo. Esas son algunas de las luchas que intentó dar Negri, por eso la cárcel, por eso el exilio. En esos tiempos, Negri escribió uno de sus libros más importantes La anomalía salvaje, texto sobre B.Spinoza, otro filósofo excomulgado de los programas académicos. Sobre esto, Diego Tatián, agudo pensador argentino, escribió: “pocos libros de un filósofo sobre otro han dejado una marca tan honda y perdurable como La anomalía salvaje, que escribió durante su reclusión en la cárcel de Rebibbia. Sin tiempo para denostaciones o lamentos, simplemente ocupó los años de prisión en escribir un libro revolucionario que desde hace cuarenta años está en el centro de los debates spinozistas.”
El vacío que dejan personas como Toni Negri es amplio y muy profundo porque ya es poco común discutir ideas, programas, modos de vida; el pensamiento de Negri probablemente perdure en algunas bibliotecas y no muchos irán a buscarlo porque, como se ha dicho en la advertencia, se necesita compromiso político, compromiso intelectual, vínculos fuertes, artes subversivas y no contemplativas. Negri no fue un inocente y estas palabras tampoco tienen esa intención porque si la radicalidad apesta al status quo, será mayor hasta el último aliento.
Esto no se termina acá…
viernes, 21 de julio de 2023
Desvíos
UNO.Un desvío es una forma de correrse del sonido furioso que provoca lo cotidiano. No es lo mismo hablar que decir algo. Uno nunca sabe realmente lo que quiere decir, ni mucho menos lo que le pasa. El desvío sucede como el acontecimiento, como el quiebre de una situación aparentemente natural donde emerge una verdad no considerada hasta ese momento. Las representaciones simbólicas sufren transformaciones que pueden modificar formas y contenidos de vital importancia para el día a día. Una semana atrás dediqué tiempo para ver los documentales de Carmen Castillo después de leer unas conversaciones sumamente potentes y dramáticas con Diego Tatián y Alejandro Cozza. Entre esas hojas, el autor de Spinoza Disidente, inicia el diálogo con un poema que tuve que leer más de una vez porque entre estrofa y estrofa tenía que recuperarme de los fuertes cross en la mandíbula que recibía.
El poema:
El arte de perder
El arte de perder no cuesta tanto
ir aprendiendo(insisten las cosas
hasta tal punto en perderse, que el llanto por
ellas dura poco). Y el espanto
por perder algo cada día, rosas
que se deshojan, horas, llaves, cuanto
pueda ocurrírsele a uno, no es tanto.
Practica entonces perder más, y goza
del ritmo de la pérdida, su encanto:
pierde ciudades, nombres, y en Lepanto
pierde una mano, un destino, una moza:
nada de eso será para tanto.
Perdí el reloj de mi madre, y el manto
con que cubría mis hombros, la loza
en que tomaba el té,pero igual canto.
Perdí mi tierra, mi rumbo y aguanto
de lo más bien tanta pérdida.Es cosa
de acostumbrarse: no,no es para tanto.
Perderte a ti,por ejemplo,tu encanto
y tu cariño perder,dolorosa
prueba sería,pero nunca tanto
(aunque parezca condena espantosa).
Elisabeth Bishop
Querer perderse es en principio un ademán valiente porque el estado de cosas actual se ensimisma en lo contrario. Mapas, ubicaciones, radares, conexiones, redes, buzones, sugerencias, preferencias, chats inteligentes ordenan la inabarcables bateria de representaciones simbólicas. Entonces, cartografiar los caminos del desvío puede convertirse en un antimapeo de la vida segura. Cuando eso sucede, los programas de la linealidad como único camino para reproducir las condiciones de vida se difuminan. Desubicarse no es aislarse en lo perdido sino reencontrarse con los desviados, incluyendo a los espectros que nos cuentan el pasado. Un desviado puede correr serios peligros de darse cuenta que la lógica del capital se ríe de nuestros propios deseos y de que "el buen vivir" solo es una excusa para que la explotación no duela tanto. Con los ojos de los desviados puede verse el patio trasero de la voracidad de la que somos parte, de la que nos alimentamos y alimentamos todos los días. El miedo a la persona que roba en las calles, que le dispara a un policía, que corta las calles y rutas, que toma tierras en busca de dignidad se disemina en todo nuestro cuerpo hasta enquistarse en la cabeza. Ese pavor instalado permite, porque para eso fue creado, no pensar en los robos y en las miserias que produce la brutalidad del capital.
La elaboración de antimapas o de cartografías del desvío invitan siempre a un viaje, a un desplazamiento permanente. En búsqueda de esos caminos que ya han sido señalado por quienes nos sucedieron fue que tropecé con el libro Lo que nos toca de Carmen Castillo. Un texto audaz que podría confundir tanto al lector conservador como al progresista, al que huye de erudiciones como al que se encierra semanas enteras para leer a Heidegger. Una lectura que requiere relecturas,argumentos, descansos y configuración de redes para poder dimensionar la intensidad de lo conversado. Sobradamente se sabe que lo nuevo no necesariamente es lo diferente, es más, bien podrían ser antónimos. También es de público conocimiento la aversión a la complejidad que requiere pensar el pasado a partir de un disparador en el presente que, al fin y al cabo, es lo único que existe, es lo único que notamos que se nos escapa cuando terminamos de dar un beso.
Tenemos una deuda con el pasado y es, como dice Michel Löwy, una promesa de redención posible.
lunes, 3 de julio de 2023
Merleau Ponty dijo con otras palabras que para hacer cualquier cosa había que ser arbitrario. También escribió un libro que en lengua castellana se conoce como Fenomenología de la Percepción donde expone, más o menos, donde reconoce la fundación del conocimiento desde la experiencia de lo vivido. En la misma dirección, encontré algo sobre lo diferente pero sin rastros de snobismo. El libro de Esteban Prado “Por una literatura diferente” es una biografía exquisita, necesaria, sobre Héctor Libertella; una bitácora crítica, insisto, necesaria. Allí, se afirma lo siguiente: “la lectura de escrituras diferentes puede constituirse como un estímulo que cambie la percepción de quien lee y su modo de plantarse en el mundo.” Grandísima tarea, titánica en estos tiempos donde parece que el esfuerzo por comprender obras de arte complejas no debe superar 140 caracteres y donde el run run social parece estar limitado por las imágenes con sonido que ofrecen las plataformas digitales de entretenimiento. Frente a esto, ocurren cosas como la banda argentina Octafonic donde cada oyente decide su propia aventura. Artilugios que no convocan ni likes ni llenan estadios porque es una manera de hacerle trampas a quienes se auto perciben compositores, artistas o el nuevo rock. Creo que Octafonic continúa la tradición del hermetismo porque su propuesta se centra en la incomodidad de no ofrecer la materia masticada. Ocurre algo parecido con “Una música” del escritor y sociólogo Hernan Ronsino y el film Blondi de Dolores Fonzi. Son propuestas donde hay que ir a buscar todo porque todo lo que percibe no es realmente lo que se quiere mostrar. Asunto poco común entre los nuevos artistas que, contrariamente, hay que hacer un esfuerzo para diferenciarlos porque no se distingue uno del otro.
Hace pocos días, Fito Paez se preguntó: “¿Está mal no ser conservador?” No, claro que no está mal, pero el costo es alto porque lo primero que hay que eludir son las voces que acusan al portador como un viejo vinagre. Por suerte, Merleau Ponty sigue hablándonos en nuestras bibliotecas y Lennon y McCartney cada tanto soplan vientos de renovación como Piazzolla toca de vez en cuando en los escenarios locales.
sábado, 24 de junio de 2023
Hoy más que suturas son heridas, palabras urgentes. Las circunstancias obligan a buscar palabras que no mucho tiempo atrás podian hacer pensar más allá de la efervecencia del minuto a minuto. En el discurso de despedida de la Biblioteca Nacional, Horacio González dijo lo siguiente: "Saquemos de este momento la fuerza que vamos a pensar para seguir transformando el mundo y nuestra profesión, pero nadie transforma ninguna de esas dos cosas sino se transforma a si mismo (...) entonces seamos artifices de nuestro propio destino y no artificios de las pequeñas ambiciones del otro." Además de la gran pena que no se achica ni retrocede por la ausencia inabarcable de este maestro, nos queda, en la medida que el tiempo pase, aglutinar las fuerzas, nuestras fuerzas para pelear por un programa de país que vuelva a establecer la dignidad a las personas. Ernesto Guevara dijo que la revolución no se hace solamente para distribuir mejor el alimento, sino también para establecer las directrices para un nuevo futuro. Ese horizonte significa un gran desafio porque supone ampliar las fronteras de lo posible dentro de un mommento histórico donde pareciera que las derechas escriben la historia. Ocurre cada vez que la indignación y el enojo enturbian la mirada lejana, donde uno aparece como el único camino posibles por encima del nosotros. Pensar criticamente equivale a informarse dejando de lado los residuos mediaticos que, dia a dia, mediante docenas de plataformas de entretenimiento crean un imaginario social donde lo más importante es qué ocurrira en el próximo capitulo de la serie más vista según las estadisticas de la propia empresa que las crea. Son palabras y reflexiones urgentes, ya lo anticipe. Por lo tanto, la advertencia es que si la lectura continúa, van a dilusidarse, cada vez con menos disimulo, broncas e indignacios que posiblemente deriven en jugosas incoherencias.
jueves, 15 de junio de 2023
Ariana Harwicz
Escribir en un blog le da cierto grado de desfachatez a quien lo hace. En primer lugar porque el sitio elegido es anticuado y ya casi nadie lo utiliza como antes. Sin embargo, el anacronismo es un recurso que facilita analizar el presente porque se puede pensar qué esperaban sus creadores en el momento del furor. Mientras una pila de pendientes esperan sobre el escritorio, es tentador preguntarse qué sucedería si lo que aparenta urgente se transformara en algo meramente postergable. Sin duda que muchas de las tareas que se hacen a diario comenzarían a acumularse desmedidamente, sin embargo, una pregunta insiste: ¿Qué ocurriría? Seguramente, agrietaría parcelas de nuestra tan buscada e inexistente paz mental lo que provocaría un gran caos. Esto da pie para rondar por una palabra que se pronuncia con frecuencia para nominar a lo que se halla por fuera de la razón. No me refiero a otra más que a la locura. Como se aprecia en las líneas anteriores, la utilización de verbos transitivos no es solamente una provocación al sistema de corrección que comanda el software que utilizo para escribir estas reflexiones, sino también, para imaginar futuros posibles. Condición que en la actualidad está llamada a ser una herejía al sistema de morales imperante dado que el aquí y ahora moderno ha devastado la noción de pasado, léase de interpretación, tanto o igual que la del porvenir. La noción de locura ha sido profundamente estudiada por eruditos y, es como el amor, una de las categorías más difíciles de analizar puesto que ya se ha dicho casi todo desde los griegos hasta acá aunque sobran productos, incluidos libros y film, que siguen sin decir nada, sin embargo, son atractivas mercancías.
Un maestro es desde el punto de vista de estas líneas alguien que sin ningún superpoder se acerca a lo oscuro para iluminarlo. Gracias a esa virtud poco rentable, llegué al film Fitzcarraldo del director alemán Werner Herzog y aún, mientras tecleo y me río pensando en el remate, sigo con la boca abierta. La desmesura de esa idea es descomunal porque había perdido de vista las instrucciones, transitorias al fin, de cómo se hace cine y, si me aventuro, qué es el cine. Demencialmente, Herzog no solo pone en escena situaciones extraordinarias sin recurrir a efectos multidimensionales, también accede a lo fantástico del lugar donde decide rodar su film. Risueñamente podría decirse que, retrospectivamente hablando, Herzog pensó en el porvenir de la humanidad y en el lugar que habita. La desmesura, el derroche, la locura son algunos de los recursos de los que el arte se alimenta, nutriendo sus mentes más importantes. Un film, una obra de arte, no solamente puede entretener, que no está nada mal, pero, además, puede hacer pensar, otro recurso netamente gratuito, altamente denostado por el consumo de un capitalismo que, sonriente, sigue emitiendo sus mejores señales desde plataformas llamativas. Herzog (la insistencia con el apellido es un recurso arbitrario porque de otra manera no se puede hacer nada) comprueba que, en dos horas y media, un artista puede quejarse de su época sin exhibir ni un gramo de sus miserias, sin elucubrar ideas donde la aniquilación del otro (eso tiene un solo nombre: fascismo) signifique mayor libertad. Herzog se anima a todo porque de eso se trata la vida del artista, aunque el clima de época, tan moderno estéticamente, tan inteligentemente artificial, cancele la desmesura e intente aplacar la idea loca de que no todo el tiempo merece ser convertido en mercancía.
Matias Casoy, CEO de Rappi, dice orgullosamente que las personas que su empresa explota no son trabajadores formales sino “microempresarios” porque, graciosamente es cierto, disponen de su tiempo. Dada la extensión de las reflexiones, recurso hereje si los hay, se clausuran prometiendo más, mucho más, en exceso, en demasía, a granel hasta que comprendamos cómo Borges escribió Nueva refutación del tiempo considerando que aquí las keywords fueron: fallar, otra, vez.
Continuarán las suturas….bir en un blog le da cierto grado de desfachatez a quien lo hace. En primer lugar porque el sitio elegido es anticuado y ya casi nadie lo utiliza como antes. Sin embargo, el anacronismo es un recurso que facilita analizar el presente porque se puede pensar qué esperaban sus creadores en el momento del furor. Mientras una pila de pendientes esperan sobre el escritorio, es tentador preguntarse qué sucedería si lo que aparenta urgente se transformara en algo meramente postergable. Sin duda que muchas de las tareas que se hacen a diario comenzarían a acumularse desmedidamente, sin embargo, una pregunta insiste: ¿Qué ocurriría? Seguramente, agrietaría parcelas de nuestra tan buscada e inexistente paz mental lo que provocaría un gran caos. Esto da pie para rondar por una palabra que se pronuncia con frecuencia para nominar a lo que se halla por fuera de la razón. No me refiero a otra más que a la locura. Como se aprecia en las líneas anteriores, la utilización de verbos transitivos no es solamente una provocación al sistema de corrección que comanda el software que utilizo para escribir estas reflexiones, sino también, para imaginar futuros posibles. Condición que en la actualidad está llamada a ser una herejía al sistema de morales imperante dado que el aquí y ahora moderno ha devastado la noción de pasado, léase de interpretación, tanto o igual que la del porvenir. La noción de locura ha sido profundamente estudiada por eruditos y, es como el amor, una de las categorías más difíciles de analizar puesto que ya se ha dicho casi todo desde los griegos hasta acá aunque sobran productos, incluidos libros y film, que siguen sin decir nada, sin embargo, son atractivas mercancías.
Un maestro es desde el punto de vista de estas líneas alguien que sin ningún superpoder se acerca a lo oscuro para iluminarlo. Gracias a esa virtud poco rentable, llegué al film Fitzcarraldo del director alemán Werner Herzog y aún, mientras tecleo y me río pensando en el remate, sigo con la boca abierta. La desmesura de esa idea es descomunal porque había perdido de vista las instrucciones, transitorias al fin, de cómo se hace cine y, si me aventuro, qué es el cine. Demencialmente, Herzog no solo pone en escena situaciones extraordinarias sin recurrir a efectos multidimensionales, también accede a lo fantástico del lugar donde decide rodar su film. Risueñamente podría decirse que, retrospectivamente hablando, Herzog pensó en el porvenir de la humanidad y en el lugar que habita. La desmesura, el derroche, la locura son algunos de los recursos de los que el arte se alimenta, nutriendo sus mentes más importantes. Un film, una obra de arte, no solamente puede entretener, que no está nada mal, pero, además, puede hacer pensar, otro recurso netamente gratuito, altamente denostado por el consumo de un capitalismo que, sonriente, sigue emitiendo sus mejores señales desde plataformas llamativas. Herzog (la insistencia con el apellido es un recurso arbitrario porque de otra manera no se puede hacer nada) comprueba que, en dos horas y media, un artista puede quejarse de su época sin exhibir ni un gramo de sus miserias, sin elucubrar ideas donde la aniquilación del otro (eso tiene un solo nombre: fascismo) signifique mayor libertad. Herzog se anima a todo porque de eso se trata la vida del artista, aunque el clima de época, tan moderno estéticamente, tan inteligentemente artificial, cancele la desmesura e intente aplacar la idea loca de que no todo el tiempo merece ser convertido en mercancía.
Matias Casoy, CEO de Rappi, dice orgullosamente que las personas que su empresa explota no son trabajadores formales sino “microempresarios” porque, graciosamente es cierto, disponen de su tiempo. Dada la extensión de las reflexiones, recurso hereje si los hay, se clausuran prometiendo más, mucho más, en exceso, en demasía, a granel hasta que comprendamos cómo Borges escribió Nueva refutación del tiempo considerando que aquí las keywords fueron: fallar, otra, vez.
Continuarán las suturas….
sábado, 10 de junio de 2023
SUTURAS
Pensá en la muerte como un acontecimiento retrospectivo. Esa manera de irle pidiendo cosas al futuro para devolverselas, al final, intactas. Como si uno no hubiera vivido.
Héctor Libertella
Una obra de arte es más interpretación que mirada, es una excusa para comenzar a buscar lo invisible de un libro, de un film, de una pintura, de una ciudad que va perdiendo su estética en detrimento de una acumulación desmedida. Quizás el arte que se pretende de vanguardia podría ejecutar algunas operaciones en boga como el exceso de imágenes, de palabras, de opiniones, de mercancías para lograr justamente el despilfarro, el derroche. Pero no como gratuidad, sino como, en palabras de Tabarovsky, una estrategia intelectual, como un boicot a la lengua del capitalismo. Recuerdo una conversación que tuve hace poco donde intenté explicar que ciertas palabras o frases, como por ejemplo, conectar, gente, caja de herramientas eran enlaces directos a la lengua del capitalismo. Que las palabras, como decía Oscar Masotta, son valijas donde cada quien pone el contenido que le parezca considerando a ese alguien como el mismo sistema de costumbres y valores que nos obligan a pronunciar, sin saberlo, su propia lengua.
10 de junio del 2023
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COMENTARIO SOBRE POPULAR TRADICIÓN DE ESTA TIERRA, ÚLTIMO FILM DE MARIANO LLINÁS JUNTO AL COMANDO CORSINI: Por David Rodríguez Hay algo e...
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Poco antes del 11 de septiembre, día que se recuerda, entre otras cosas, el fallecimiento de Domingo F. Sarmiento, dejamos aquí algunas bo...



